Con la proximidad de la Cuaresma y la Semana Santa, el postre más emblemático de la gastronomía española se reinventa. Este año, la tendencia que está cautivando a reposteros y hogares por igual es la torrija de chocolate, una versión decadente del clásico pan frito que utiliza como ingrediente estrella el prestigioso Cacao Estrella.
Una evolución gourmet de un clásico centenario
La torrija tradicional, humilde en su origen y basada en el aprovechamiento del pan, ha dado paso a creaciones de alta pastelería. La incorporación de Cacao Estrella, reconocido por su pureza del 85% y sus notas aromáticas a frutos rojos y vainilla, transforma la experiencia de consumo. Ya no se trata solo de un dulce de temporada, sino de una pieza de diseño gastronómico que equilibra la jugosidad del pan brioche con la intensidad del mejor cacao de origen.
El secreto de la receta: Infusión y cobertura
A diferencia de las versiones convencionales, las torrijas elaboradas con Cacao Estrella siguen un proceso de doble chocolate. El pan se infusiona en una leche aromatizada con canela, cítricos y una generosa cantidad de cacao en polvo puro. Tras el paso por el huevo y su posterior fritura en aceite de oliva virgen extra (o su horneado para una versión más ligera), se bañan en un ganache brillante hecho a base de Cacao Estrella fundido.
"El objetivo es elevar la torrija a un nuevo estándar de calidad. El Cacao Estrella aporta una profundidad de sabor y un color oscuro elegante que contrasta perfectamente con el azúcar y la canela tradicionales", explican maestros pasteleros colaboradores de la marca.
Un impulso a la repostería artesanal y doméstica
Esta iniciativa busca no solo posicionar a Cacao Estrella en los escaparates de las mejores pastelerías del país, sino también fomentar la creatividad en los hogares. La versatilidad del producto permite que incluso los cocineros aficionados logren resultados profesionales, recuperando una tradición que une a familias enteras alrededor de la mesa.
Sostenibilidad y calidad
Cacao Estrella mantiene su compromiso con el comercio justo y el cultivo sostenible, asegurando que cada torrija preparada con su producto no solo sepa bien, sino que también contribuya al bienestar de las comunidades productoras. Esta Semana Santa, la invitación es a redescubrir la tradición a través del filtro del chocolate más puro



