El pasado 9 de febrero, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación presentó oficialmente la Estrategia Internacional de la Gastronomía Española, un ambicioso plan estratégico diseñado para transformar el actual prestigio de nuestra cocina en un liderazgo mundial consolidado y sostenible. Esta iniciativa marca un antes y un después al unir, por primera vez de forma sistémica, al sector público y privado en una misión compartida de país.
La presentación contó con la participación de más de 100 profesionales del ecosistema gastronómico, incluyendo chefs de renombre, productores, exportadores, críticos y expertos en tecnología alimentaria, quienes colaborarán de la mano con el Gobierno para ejecutar este proyecto pionero.
Un enfoque 360°: Del producto a la experiencia
El objetivo de la Estrategia Internacional no se limita a la promoción de los restaurantes estrella Michelin, sino que abarca toda la cadena de valor. La hoja de ruta busca potenciar la exportación de productos agroalimentarios de alta calidad bajo el sello de origen español, vinculándolos directamente con la excelencia culinaria.
“No queremos ser solo el destino donde mejor se come, sino el país que lidera la conversación global sobre salud, sostenibilidad y excelencia técnica en la mesa”, señalaron las autoridades durante el acto. La estrategia se estructura en ejes clave que incluyen la digitalización del sector, el fomento de la sostenibilidad en la producción y la formación de embajadores de marca en mercados estratégicos como Estados Unidos, China y la Unión Europea.
Colaboración público-privada: El motor del cambio
Lo que distingue a esta hoja de ruta de iniciativas anteriores es su carácter colaborativo. La integración de más de un centenar de líderes del sector privado garantiza que las acciones respondan a las necesidades reales del mercado. La creación de una mesa de trabajo permanente permitirá agilizar la presencia de la gastronomía española en foros internacionales, ferias de innovación y eventos diplomáticos, reforzando el concepto de "Diplomacia Gastronómica".
Esta unión de fuerzas pretende maximizar el impacto económico del sector, que ya representa una parte fundamental del PIB nacional, y consolidar a España como el referente indiscutible en innovación alimentaria ante los retos del siglo XXI.
Hacia un liderazgo mundial consolidado
Con esta estrategia, España se adelanta a sus competidores directos al formalizar un ecosistema donde la gastronomía es vista como un activo estratégico de Estado.
El plan prevé inversiones en promoción internacional, apoyo a jóvenes talentos que deseen emprender fuera de nuestras fronteras y una apuesta firme por la trazabilidad y la seguridad alimentaria.
El 9 de febrero de 2026 será recordado como el día en que la cocina española dejó de ser una suma de talentos individuales para convertirse en una fuerza colectiva imparable. La mesa está servida, y España lidera el banquete mundial.



