Esto ya pasa de castaño a oscuro. Primero Jesús Almagro víctima de un calamar y ahora Antonio Canales expulsado por una lechuga. El Jefe de Cocina del restaurante El Bohío fue el séptimo expulsado de Top Chef. Su equipo se las vio en la prueba de eliminación tras perder ante Miguel, Begoña y Bárbara, que tuvieron que cocinar una caldereta para las peñas de Cabanillas del Campo.
En la prueba final, Rodrigo de la Calle -el chef del restaurante Villa Magna- retó a los concursantes a hacer un plato en el que la protagonista fuese la lechuga. Javier Estévez y Antonio Arrabal lo supieron hacer mejor, aunque los tres apostaron por lo mismo en la elaboración: un licuado y un envasado al vacío. Canales estuvo tenso toda la prueba. «Lavarás la lechuga, ¿no?» le advirtieron Rodrigo de la Calle y Chicote al concursante.
Parece inconcebible que quienes se presentaban como favoritos hayan sido expulsados antes incluso del ecuador del programa. Lo que nos lleva a varias reflexiones: ¿Se mide en este tipo de programas la valía real de un cocinero? ¿Es la tensión un factor determinante? ¿Lo es la suerte? ¿O es que prima más el espectáculo y los índices de audiencia? Tengamos en cuenta que el reality se emite en Prime Time, también que Antena3 tiene competidores fuertes en esa franja y anoche le tocó lidiar con la segunda entrega de Avatar.
Todavía quedan buenos aspirantes a Top Chef dentro del concurso, pero tal y cómo se están poniendo las cosas...
Publicado por Gastronomia.com | 14 de noviembre de 2013
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