La Palma calienta motores para la celebración de una de sus citas más esperadas: FIVIPAL 2026. Esta Feria Insular del Vino y la Gastronomía se consolida en abril como el principal punto de encuentro para bodegas, restauradores y productores locales que buscan poner en valor la singularidad volcánica de los productos palmeros.
Con el cierre de inscripciones para expositores previsto para mediados de este mes, la expectación entre los profesionales del sector es máxima. FIVIPAL no es solo una feria comercial; es una celebración de la resiliencia y la excelencia del campo palmero, donde los vinos con Denominación de Origen La Palma —famosos por su carácter mineral y sus variedades únicas como la Malvasía— maridan con una gastronomía que respeta el recetario tradicional bajo una mirada contemporánea.
El vino como eje vertebrador
El protagonismo de las bodegas locales en FIVIPAL 2026 subraya la importancia del sector vitivinícola en la economía insular. Los asistentes podrán descubrir desde los blancos más frescos de las zonas altas hasta los tintos con cuerpo que nacen de las cenizas volcánicas. Este año, la feria pone un énfasis especial en la sostenibilidad del cultivo en heroica, destacando el esfuerzo de los viticultores por preservar paisajes agrícolas únicos en el mundo.
Gastronomía de KM 0
Acompañando a los vinos, los mejores restaurantes de la isla presentarán propuestas basadas en el producto de cercanía (KM 0). Desde quesos de cabra con Denominación de Origen Protegida hasta mojos artesanales y repostería tradicional, FIVIPAL se convierte en un escaparate de la biodiversidad comestible de La Palma.
"FIVIPAL es el latido de nuestra tierra", señalan desde la organización. "Es el momento de mostrar al mundo que en cada copa de vino y en cada plato hay una historia de amor por nuestra geografía volcánica y un estándar de calidad que compite en la élite global".



