La escena gastronómica de Madrid asiste al nacimiento de uno de los proyectos más esperados del año. El chef extremeño Rubén Hernández Mosquero ha inaugurado oficialmente EMi, su espacio más personal e íntimo en la capital. Tras consolidar una brillante trayectoria internacional en auténticos templos de la culinaria global de la talla de Noma y Geranium (Copenhague), Hernández Mosquero regresa a España para volcar su bagaje técnico en un formato que rompe las barreras tradicionales entre el cocinero y el comensal.
La barra abierta como escenario de complicidad
El corazón de EMi se concentra en una exclusiva barra abierta, diseñada para un grupo reducido de comensales. Esta disposición arquitectónica y conceptual elimina el misterio de las cocinas cerradas, permitiendo que el cliente sea testigo directo de los ensamblajes, los ritmos y la minuciosidad del equipo. Lejos de la frialdad de la alta cocina convencional, la propuesta de EMi busca la cercanía; cada plato es entregado y explicado por el propio chef, transformando el menú degustación en un diálogo fluido cargado de sentido personal y memorias de su Extremadura natal entrelazadas con su experiencia nórdica.
Fermentaciones: El pilar de la técnica
La propuesta gastronómica de EMi está profundamente marcada por el dominio de las fermentaciones, una disciplina que Hernández Mosquero perfeccionó durante sus años en el epicentro de la cocina escandinava. Su menú de pasos utiliza koji, garums artesanales, lactobarriles y encurtidos de larga maduración desarrollados en su propio laboratorio de Madrid. Estas técnicas no se emplean como un mero accesorio visual, sino como la columna vertebral para potenciar el umami, modificar texturas y otorgar una profundidad única a los ingredientes locales de temporada.
"EMi es el reflejo de mi viaje. Es desaprender la opulencia para concentrarme en la pureza del sabor, en el tiempo capturado a través de un fermento y en el respeto al productor", afirma el chef. La crítica culinaria ya ha catalogado este espacio como una parada obligatoria en este mayo de 2026 para los entusiastas de la vanguardia gastronómica con alma.
Un nuevo estándar para el menú degustación
Con una propuesta que cambia de manera orgánica según la disponibilidad del mercado, EMi redefine la experiencia del lujo en el plato. No se apoya en ingredientes ostentosos, sino en la sofisticación técnica y la radicalidad estacional. Al unir la precisión técnica de la escuela danesa con la calidez del servicio español, Rubén Hernández Mosquero posiciona a EMi no solo como un restaurante de moda, sino como un sólido candidato a redefinir el rumbo de la alta cocina contemporánea en la capital.



