Con la llegada de la primavera, los mercados se tiñen de un verde intenso que anuncia la temporada más esperada por los amantes de la cocina vegetal: la de las habas tiernas. Este año, la Ensalada de Habas Tiernas y Menta se ha consolidado como la propuesta estrella de la estación, rescatando la sencillez del campo y elevándola mediante una combinación de frescura y técnica mínima.
El éxito de este plato reside en el respeto absoluto por la temporalidad. Las habas, en su punto óptimo de maduración, ofrecen una dulzura y una textura cremosa que no requiere de largas cocciones, permitiendo que el ingrediente brille por sí mismo.
Frescura y Contraste: El binomio perfecto
La clave de esta ensalada es el contraste sensorial. Mientras que las habas aportan cuerpo y una nota terrosa sutil, la menta fresca actúa como un catalizador que despierta el paladar, aportando una dimensión balsámica y refrescante.
Los chefs más destacados de la temporada están optando por versiones que incluyen el "repelado" de las habas (retirando la piel exterior tras un breve escaldado) para revelar un corazón verde neón de textura delicada. El aliño, lejos de ser complejo, suele limitarse a un aceite de oliva virgen extra de cosecha temprana, unas gotas de limón y, en ocasiones, escamas de queso curado o frutos secos para añadir un contrapunto crujiente.
Salud y Sostenibilidad en el Plato
Más allá de su valor gastronómico, este plato subraya la tendencia hacia una alimentación más consciente y ligada al entorno. Las habas son una fuente excepcional de proteínas vegetales y fibra, lo que convierte a esta ensalada en una opción nutritiva y ligera, ideal para los almuerzos de clima templado.
Aprovechar la plenitud de las habas en el mercado es, además, un apoyo directo a la agricultura de proximidad. En un momento donde la trazabilidad es fundamental, la ensalada de habas tiernas y menta nos recuerda que la mejor cocina es aquella que sabe escuchar al calendario y honrar los ciclos de la tierra.



