La comunidad gastronómica del noroeste peninsular ha vivido una de sus jornadas más emotivas y trascendentales del año. En el marco de una solemne gala de premiación celebrada en la ciudad de Vigo, el chef lucense Antón Castro, alma máter del aclamado restaurante Casa Gaibor, ha sido proclamado oficialmente como el Cociñeiro Galego del Año. Este galardón, considerado una de las distinciones más rigurosas y codiciadas del sector, reconoce la excelencia técnica, la consistencia y el compromiso de los profesionales que definen el rumbo de la cocina atlántica contemporánea. El jurado de expertos fundamentó su veredicto en la impecable ejecución de su propuesta de Fabas de Lourenzá y pescado del día, una creación que encapsula la madurez conceptual del cocinero.
La sublimación del territorio: Interior y costa en el plato
La propuesta con la que Castro logró alzarse con el título es un ejercicio de micro-territorialidad e inteligencia culinaria. Al combinar las emblemáticas Fabas de Lourenzá —producto amparado bajo Indicación Geográfica Protegida (IGP) y joya de la agricultura de la provincia de Lugo— con el pescado del día capturado de forma sostenible en las lonjas gallegas, el chef construye un puente sensorial directo entre el paisaje del interior lucense y el litoral.
La ejecución técnica del plato mereció un elogio unánime por parte del comité evaluador. Destacaron la precisión en el tratamiento de la legumbre, logrando una textura mantecosa, de piel casi imperceptible, que se cocina bajo las pautas de la cocina lenta tradicional, respetando los tiempos orgánicos del chup-chup. Este fondo tradicional se complementa con la vanguardia contemporánea aplicada al pescado, sellado con exactitud milimétrica para ofrecer un contraste nítido: una piel crujiente y una carne nacarada que preserva toda la pureza de sus jugos y su salinidad natural.
Memoria histórica e identidad de vanguardia
El triunfo de Antón Castro consolida a Casa Gaibor como un destino imprescindible para entender el actual auge de la culinaria gallega en este 2026. Su filosofía se aleja de los fuegos de artificio innecesarios para centrarse en un relato de honestidad donde la técnica de vanguardia se aplica exclusivamente para potenciar y clarificar los sabores de los recuerdos culinarios.
"Este premio pertenece a los productores de Lourenzá, a los marineros que salen cada día al mar y a las generaciones de cocineras de las que heredamos la paciencia de los fogones. En Casa Gaibor solo intentamos que esa memoria se exprese con la nitidez y la elegancia que el comensal de hoy exige", afirmó emocionado Castro tras recibir el galardón en Vigo.
Impacto sectorial y proyección de la marca Galicia
El nombramiento de Antón Castro como Cociñeiro Galego del Año dinamiza de inmediato el turismo gastronómico en la región de Lugo y refuerza el posicionamiento de Galicia como un referente de la sostenibilidad alimentaria y elKilómetro Cero. Al demostrar que el verdadero lujo culinario reside en la trazabilidad del ingrediente, el respeto a los tiempos de cocción tradicionales y la sutileza de la técnica moderna, Castro se erige como un líder de opinión fundamental para trazar las pautas de la restauración de vanguardia nacional.



