24 de agosto de 2017
  • Gastronomia.com México
  • Gastronomia.com Perú
  • Gastronomia.com Colombia
  • Gastronomia.com Paraguay
  • Gastronomia.com Argentina
  • Gastronomia.com Ecuador
Síguenos en  
Suscríbete a nuestra NewsletterFibega.org

25 de mayo de 2017
Valoración  43 (3)
“La presión es el ingrediente que he incorporado a mis cocinas”
Confiesa que su pasión por el mundo de la cocina empezó desde muy joven, cuando hacia sus “mezclas con agua, harina y especias” para preparar flanes, masas de pizza o magdalenas. Fruto de sus peripecias en la cocina de su casa, a Rakel Cernicharo, ganadora de la última edición de Top Chef, le acompaña desde los 14 años una marca en la mano producida por manipular caramelo caliente, sin duda, una huella que le acompaña en cada paso que da y le traslada a su niñez. 

Su trayectoria en el mundo de la gastronomía comenzó al año y medio de finalizar sus estudios de cocina en la escuela Altaviana. Con tan sólo 22 años decidió poner en marcha su restaurante Karak, ubicado en el barrio El Carmen en Valencia. De hecho, el próximo mes de julio Karak se trasladará a un local de 200 metros cuadrados que tendrá como novedades: un espacio de barra donde estará la cocina y una zona para grupos donde Rakel sorprenderá a los asistentes con improvisaciones.
  
Durante su participación en el talent culinario de Antena 3, los espectadores pudimos ver a una Rakel con carácter, sensible, luchadora y con los objetivos muy claros: demostrar que su cocina creativa, atrevida y desenfada, la que ha ido perfilando a lo largo de estos años, podía triunfar y conquistar el paladar más exigente de Paco Roncero, Alberto Chicote y Susi Díaz.
 
- Rakel, ¿llegaste al mundo de las cocinas por vocación o por avatares de la vida? 

De pequeñita empecé haciendo mis mezclas con agua, harina y especias para dárselas a las muñecas. Empecé a hacer flanes, masas para pizza, masas de coca y masas de magdalenas. Me encantaba hacer las masas de las cocas para luego rebañar la masa cruda del bol. 

Como anécdota, con 14 años, haciendo un flan, me quemé por primera vez con caramelo la mano, y esa marca la tengo aún. Un kit completo: flan y pizza. 

Después, estudié el Bachillerato de Bellas Artes y tras dos años sabáticos decidí focalizar mi carrera hacia la cocina. Estudié cocina en la escuela de Altaviana, en Valencia.

-Tras tus estudios en la escuela de cocina Altaviana, ¿cómo fueron tus inicios?

Desde que empecé a estudiar cocina estuve trabajando en servicios, en salas… tocando un poco todos los palos. Estuve trabajando en Marina d’Or y luego estuve danzando un poco, trabajando un poco de aquí para allá. Pero al año y poco de terminar mis estudios monté mi restaurante actual, Karak. Salió la oportunidad de montar el restaurante y no me lo pensé. Recuerdo que Karak se abrió el 1 de junio de 2007 y el 19 de junio era mi cumpleaños, así que me lo tomé como un regalo de cumpleaños.

- ¿Qué tipo de cocina podemos encontrar en Karak? 

Es una propuesta muy personal. Lo chulo de Karak es que, si vienes un día y vuelves dentro de tres meses, puedes ir viendo la evolución que ha habido en las cocinas. La cocina es una evolución, puedes ver todo lo que vamos aprendiendo.
 
Karak refleja todos los procesos de aprendizaje por los que voy pasando y me gusta demostrarlo en los platos. Al final es como un laboratorio, porque el cliente viene y aprendes con ellos, de lo que sienten, y eso te hace volver al plato, modificarlo. 



-Entendemos que en esa evolución hay una renovación en los platos que configuran tu carta para ofrecer una nueva experiencia en el restaurante, pero ¿tenéis un plato fijo o estrella en vuestra propuesta?

El Black Salmón. Es un salmón totalmente negro osmotizado durante 36 horas en soja muy fuerte, muy salada. Tras esas 36 horas, la textura del salmón es otra. Después pasamos el salmón por una sartén de hierro para darle un punto muy caliente por los dos lados, y antes de sacarlo, le echamos una salsita que le da otro toque diferente. Acompañamos el salmón con un arroz negro tailandés que es un espectáculo. 

-Con respecto a tu paso por el programa de Top Chef, ¿qué te motivó a participar en él? ¿Cómo definirías tu paso por este talent culinario?

Básicamente la experiencia. Pensé que si no lo hacía quizá luego me podía arrepentir de no haberlo hecho por vivir la experiencia. 

La experiencia la definiría como algo brutal, interesante, la volvería a repetir, pero también la definiría como algo frustrante porque son muchas cosas las que vives en el programa y no puedes hablarlo con tu pareja, con la gente de tu entorno.
 
-De tu paso por Top Chef, ¿qué es lo que más te ha marcado y ahora aplicas en tus cocinas?

La presión. La presión es el ingrediente que he incorporado a mis cocinas, saber cómo soportar grandes niveles de presión; es una de las cosas que me llevo. 

En Top Chef también he aprendido de mis errores y a tener más confianza a la hora de tener libertad. Yo no sé si soy la mejor o no, no lo pretendo, pero quiero hacer bien lo que hago y disfrutar con lo que hago.

-Para terminar Rakel, ¿podemos decir que tu próxima meta es conseguir la estrella Michelin?

La estrella Michelin no es mi meta. Es una meta, que no sé si llegará en otro momento de mi vida, pero en este momento no. 
FacebookTwitterGoogle PlusLinkedin

Valora esta noticia 

 
Para comentar Iniciar sesión | Crear Cuenta

Comentarios

Top videos

REPORTAJES
15 de agosto de 2017
(1)
Andoni Luis Aduriz es uno de los cocineros españoles más reconocidos en el terreno nacional e internacional. Al frente del restaurante Mugaritz (2 estrellas Michelin y 3 Soles Repsol) está considerado como uno de los establecimientos con mayor apuesta por el i+D.